¿Cuáles son las decisiones que dan miedo?
- Villa Mitre Digital

- 5 ene
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Cambiar de empleo sin red de seguridad, invertir todos los ahorros o decidir mudarse son ejemplos de decisiones que pueden sentirse como verdaderos saltos al vacío.
Estas acciones, identificadas como altamente arriesgadas, forman parte de los desafíos que muchas personas enfrentan en algún momento de su vida.
Un reciente estudio presentado por Psychology Today revela que el temor a perder la estabilidad profesional, financiera o personal condiciona las grandes elecciones de miles de adultos y convierte cada paso importante en una apuesta de alto voltaje, especialmente en un mundo marcado por la incertidumbre.
Aceptar un nuevo empleo o dejar un trabajo sin una alternativa se identifican como las decisiones más arriesgadas en la vida de las personas, de acuerdo con un estudio realizado con más de 4.000 adultos en Suiza y presentado por Psychology Today.
El ámbito laboral y la carrera profesional superan a otros campos, aunque los riesgos vinculados a la salud, las finanzas y las relaciones personales también se destacan en la percepción colectiva.
Los años no vienen solos
El análisis de más de 4.000 adultos suizos revela cómo la edad afecta la percepción del riesgo en la vida diaria.
La investigación muestra que factores como la edad influyen directamente en la forma en que las personas interpretan lo que significa asumir una apuesta peligrosa en su día a día.

El estudio se basó en una amplia encuesta en la que adultos suizos identificaron aquellas decisiones que consideraron arriesgadas tanto a nivel personal como en la experiencia común. Este análisis permitió establecer un listado de situaciones ordenadas según el riesgo percibido, creando un panorama que, aunque focalizado en Suiza, resulta relevante a escala internacional.
En el ámbito laboral, aceptar un empleo nuevo, dejar un puesto sin tener otra alternativa y convertirse en autónomo encabezan la lista de situaciones más inquietantes. Empezar un trabajo nuevo implica una incertidumbre considerable para muchas personas, mientras que la renuncia sin alternativas se percibe como el mayor riesgo.
Asimismo, convertirse en trabajador por cuenta propia se encuentra en la quinta posición, reflejando el temor a perder la estabilidad y la seguridad económica.
Las decisiones financieras y de movilidad también figuran entre las más delicadas. Invertir dinero ocupa el tercer puesto entre las opciones vistas como peligrosas.
Otros temores
Invertir todos los ahorros y mudarse aparecen entre los desafíos personales que generan mayor temor por la inestabilidad financiera.

Más allá del trabajo y las finanzas, las decisiones sobre salud, vivienda y relaciones personales adquieren relevancia. Comprar una casa figura en el sexto puesto de riesgo percibido. Someterse a una operación y casarse siguen en la lista, aunque sorprende que el matrimonio no ocupe posiciones más altas. La decisión de vacunarse, posiblemente influida por la reciente pandemia, ocupa la novena posición. Psychology Today explica que los sucesos actuales modelan la percepción colectiva.
Algunas decisiones menos mencionadas, como fumar, tener hijos, viajar en avión o no contratar un seguro, también figuran en el listado elaborado por el estudio.
Los especialistas señalan que la percepción del riesgo se transforma a lo largo de la vida: mientras los jóvenes suelen enfocarse en desafíos vinculados al desarrollo profesional y la conformación de una familia, los adultos mayores tienden a priorizar cuestiones relacionadas con la salud y la seguridad financiera.







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