Día Mundial de la Diabetes
- Marcela Wolf
- 14 nov
- 3 Min. de lectura

Se conmemora hoy el Día Mundial de la Diabetes, una fecha que cada año busca poner el tema en agenda pública, visibilizar la enfermedad y promover la prevención. En esta edición 2025, la consigna propuesta por la Federación Internacional de Diabetes es contundente: “Diabetes y bienestar”.
El eje de la campaña busca cambiar el enfoque tradicional centrado en los valores de glucosa o la medicación por una mirada más amplia de la persona con diabetes. Es decir, atiende a su bienestar físico y emocional, su entorno familiar, social y laboral, y a la calidad de vida que logre construir.
La campaña de este año pone especial atención en el bienestar en el trabajo, un espacio que ocupa gran parte del día y donde muchas personas con diabetes enfrentan barreras invisibles. Falta de información, prejuicios, rigidez horaria o dificultades para sostener hábitos saludables son algunos de los problemas frecuentes.

Cada 14 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Diabetes, una oportunidad para reflexionar sobre el impacto de la diabetes en la salud de las personas y destacar las oportunidades de fortalecer la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de la diabetes.
El tema de este año, “Diabetes en las diferentes etapas de la vida”, refuerza nuestro compromiso de reducir el riesgo de diabetes y garantizar que todas las personas diagnosticadas tengan acceso a una atención integral, equitativa y de calidad.
Únanse a nosotros para generar conciencia, compartir información, difundir conocimientos y generar un cambio duradero que mejore la calidad de vida de quienes viven con diabetes.

Datos Clave sobre la Diabetes y la Prevención:
La diabetes tipo 1 no se puede prevenir.
La diabetes tipo 2 a menudo se puede prevenir mediante una alimentación saludable, actividad física regular, mantener un peso corporal adecuado y no consumir tabaco.
Dejar de fumar reduce el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 entre un 30 y un 40%.
Complicaciones:
La diabetes es una de las principales causas de ceguera, insuficiencia renal, ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y amputación de miembros inferiores.
La diabetes se asocia con aproximadamente el doble de riesgo de padecer tuberculosis (TB) y un mayor riesgo de tuberculosis multirresistente.
Las personas con tuberculosis y diabetes tienen el doble de riesgo de morir durante el tratamiento de la tuberculosis y tienen el doble de riesgo de recaída de la tuberculosis una vez finalizado el tratamiento.
Tratamiento y Control:
La diabetes se puede tratar eficazmente, y sus complicaciones se pueden evitar o retrasar con exámenes y tratamientos regulares.
Las personas con diabetes deben someterse a pruebas periódicas de detección de complicaciones para ayudar en la detección temprana. Esto incluye pruebas de detección de enfermedades renales, exámenes oculares periódicos y evaluaciones de los pies.
Sólo alrededor del 50% de las personas con diabetes tipo 2 obtienen la insulina que necesitan, a menudo porque los sistemas de salud de su país no pueden permitírselo.
La Diabetes es una enfermedad silenciosa que crece:
Las cifras son elocuentes. En el mundo, una de cada nueve personas adultas vive con diabetes. Y si no se actúa de manera urgente, en pocos años podría ser una de cada ocho. En Argentina, la situación no es muy distinta: se estima que el 14 % de los adultos –más de cuatro millones de personas– vive con la enfermedad.
Cada año se registran en el país alrededor de 9.000 muertes vinculadas a la diabetes, el 27 % de ellas antes de los 65 años. La diabetes tipo 2, que representa entre el 90 y el 95 % de los casos, está directamente asociada con el sobrepeso, la obesidad, la malnutrición, la hipertensión arterial y el sedentarismo.
En la Argentina, más del 60 % de la población tiene sobrepeso u obesidad y ese es el principal factor de riesgo para desarrollar diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular.
Nuevos tratamientos y tecnología
Los avances científicos también han transformado la manera de tratar la enfermedad. En los últimos años, los agonistas del GLP-1, medicamentos que imitan una hormona intestinal que estimula la secreción de insulina solo cuando la glucosa está elevada, marcaron un punto de inflexión.
En dosis más altas, algunos de estos medicamentos se utilizan también como terapia para el sobrepeso y la obesidad, siempre bajo supervisión médica y dentro de un abordaje integral que combine medicación, nutrición, actividad física y apoyo psicológico.
Además, la tecnología aplicada a la salud ofrece herramientas que facilitan la vida cotidiana: monitores continuos de glucosa, bombas de insulina inteligentes y sistemas híbridos automatizados que permiten un control más preciso, evitan hipoglucemias y otorgan mayor libertad al paciente.
Fuente: OPS (Organización Panamericana de la Salud)







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