La obra social no le da soluciones; necesita $ 16 millones para operarse
- Villa Mitre Digital

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Una familia bahiense atraviesa desde hace meses una situación desesperante. Mauro, camionero de profesión y sostén económico de su hogar, padece una necrosis avascular que comprometió sus 2 caderas y necesita ser operado para colocarle prótesis, pero su esposa asegura que OSCHOCA, Obra Social de Choferes de Camiones, no les brinda una respuesta pese a los reiterados reclamos y a un recurso de amparo iniciado por vía judicial.
Sandra Sosa contó que todo comenzó en noviembre del año pasado, cuando su marido empezó a sentir fuertes dolores mientras todavía trabajaba como chofer. “Empezó con una molestia en la cadera y pidió en el trabajo para hacerse ver con un médico”, recordó.
Fue recién en febrero cuando, de acuerdo con su testimonio, un estudio específico sobre la zona detectó la necrosis avascular, una afección producida por la interrupción del suministro sanguíneo al tejido óseo. A partir de allí comenzó, según la familia, otro problema: conseguir que la obra social autorizara y cubriera el tratamiento indicado.
“El médico de la obra social pasa un presupuesto, todo lo que había que hacer, y la obra social nunca me dio respuesta”, afirmó.
En un primer momento se intentó evitar o postergar el reemplazo de articulaciones mediante otro procedimiento. Mauro fue intervenido en mayo con un forage, pero Sandra contó que el tratamiento no dio resultado y que estudios posteriores evidenciaron un avance de la lesión. “Está peor. La necrosis se está agrandando, se está muriendo más parte del hueso y necesita operarse”, explicó.

La indicación actual es reemplazar ambas caderas con prótesis, en intervenciones separadas por alrededor de un mes. La urgencia llegó a tal punto que la familia cuenta con una orden para que Mauro sea internado este miércoles, pero todavía no dispone del dinero necesario para afrontar la cirugía. “Tengo las órdenes del médico para internarlo mañana. Él necesita operarse, pero yo no puedo pagarlo”, manifestó Sandra.
Según el presupuesto que recibió, cada prótesis cuesta unos $6 millones, mientras que calculó otros $2 millones aproximadamente por cada intervención. De esa manera, para completar las dos cirugías necesitarían reunir alrededor de $16 millones.
Sandra contó además que el proveedor le informó que el precio de la prótesis se incrementaría un 35% en caso de requerir factura.
Mientras tanto, la vida cotidiana de Mauro cambió por completo. “Hoy no puede caminar solo. Tiene que andar con muletas y dentro de casa se va apoyando. A la noche, cuando va a darse vuelta, lo escuchás que se queja porque le duele mucho”, describió su esposa.
También necesita asistencia para tareas elementales. “Para ir a bañarse lo tenés que ayudar a secarse porque no se puede agachar, no puede levantar la pierna”, agregó.
A la complicación médica se suma el impacto laboral y económico. Mauro permanece sin poder subir al camión desde hace meses y, según Sandra, la situación lo afecta porque siempre fue el principal sustento de su familia.
“Es una persona responsable, trabajadora, es jefe de hogar. Trabajó siempre y esto de no poder trabajar lo afecta muchísimo”, sostuvo.








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