Otra vez en Santa Fe: un chico llevó un arma a la escuela
- Villa Mitre Digital

- hace 2 días
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A una semana del crimen de Ian Cabrera en un colegio de San Cristóbal (Santa Fe), se vivió otro momento de tensión otra vez en una escuela de la provincia santafesina.
En esta oportunidad fue en la Escuela Alberdi de Rafaela, Santa Fe, cuando un alumno llevó un arma de aire comprimido a clase.
Hace una semana Ian Cabrera de 13 años murió en un homicidio ocurrido en la escuela 40 Mariano Moreno de San Cristòbal, Santa Fe.
Por el hecho fue acusado un compañero de 16 años, quien entrò al colegio con un arma e hizo disparos en el inicio de clases mientras se izaba la bandera.
En el caso ocurrido ayer, fue en el establecimiento de la calle Sarmiento al 200 de Rafaela, donde una docente advirtió que el estudiante, con actitud sospechosa, ocultaba la pistola en su mochila.
Al verlo, activó el protocolo correspondiente y se llamó a la Policía. Los agentes confirmaron que llevaba un arma de aire comprimido calibre 4.5, accionada a gas, con su cargador pero sin municiones.
“Desde la escuela dijeron que el padre confirmó que el arma es de él, que estaba guardada en un placard y en un lugar alto“, contó Jorge, papá de una alumna.
El crimen de Ian
Después del tiroteo en el que murió Ian Cabrera el lunes 30 de marzo, surgió la sospecha de que el responsable había sido víctima de bullying, pero esto fue desmentido por su abogada horas después. “G.C. comprende lo que hizo”, señaló María Oroño.
“Él está consciente, comprende lo que hizo. Lo que aún no ha podido asumir son las consecuencias de haber matado a una persona, de haber ido con un arma al colegio”, sumó.
Además, el adolescente no habló de el motivo por el que decidió cometer este delito. ”Es una persona muy cerrada, es bastante difícil conversar con él en profundidad sobre los motivos de por qué hizo esto", reveló.
La versión de que G.C. era atacado por sus compañeros cobró fuerza por un video que mostraba al joven recostado en su banco mientras un compañero supuestamente le pateaba la silla para despertarlo.
Sin embargo, docentes de la escuela aclararon que la grabación está editada y no muestra la secuencia completa. “Fue grabado la semana pasada”, explicaron.
Según los maestros, después de la patada ambos chicos se rieron juntos. “El que aparece pateando es su mejor amigo”, aseguraron en diálogo con Clarín. Los profesores insisten en que G.C. era “superrespetuoso, tenía amigos y todo el curso lo quería y lo amaban”.







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